El expresidente colombiano Álvaro Uribe denunció que existiría un presunto plan del Ejército de Liberación Nacional (ELN) para atentar contra la candidata presidencial Paloma Valencia, del partido Centro Democrático. La acusación fue difundida a través de la red social X y generó fuerte repercusión política en el país.
Según Uribe, la información provendría de interlocutores vinculados al ELN, quienes señalarían a los jefes guerrilleros conocidos como “Pablito” y “Antonio García” como responsables de un supuesto intento de magnicidio. El exmandatario pidió “máxima alerta” para reforzar la seguridad de la candidata.
La denuncia se conoció pocas horas después de que el presidente Gustavo Petro afirmara que la CIA tendría datos sobre un posible plan para atentar contra el candidato Iván Cepeda, del Pacto Histórico. Estas declaraciones cruzadas elevaron la tensión en el escenario electoral colombiano.
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En el contexto de la campaña, Cepeda encabeza algunas encuestas de intención de voto, seguido por Abelardo de la Espriella y Paloma Valencia. Las acusaciones sobre posibles amenazas han intensificado el debate sobre la seguridad de los aspirantes presidenciales.
Uribe también vinculó sus declaraciones con la política de “paz total” del gobierno, asegurando que ha tenido consecuencias negativas en materia de seguridad. Por su parte, en redes sociales se han reportado amenazas contra varios candidatos, lo que ha encendido alarmas institucionales.
El clima político se ve además marcado por el asesinato del senador y precandidato Miguel Uribe Turbay, ocurrido en la campaña, un hecho que sigue siendo referencia central en las preocupaciones sobre violencia política en Colombia.
FUENTE: EFE.
IMÁGEN: EFE/ Xavier Montalvo.


