Investigadores del CONICET hallaron fósiles de tortugas, cocodrilos y una nueva especie de dinosaurio en Río Negro.
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Un equipo de científicos del CONICET, en colaboración con la Universidad de la República de Uruguay, descubrió en la provincia de Río Negro los restos de una fauna completamente desconocida de 75 millones de años de antigüedad. El hallazgo se produjo en una zona que, en el Cretácico Tardío, estuvo cubierta por ríos y lagunas, favoreciendo la presencia de diversos organismos acuáticos y terrestres.
Los fósiles incluyen moluscos, peces, tortugas, cocodrilos y un dinosaurio herbívoro, denominado Chadititan calvoi. Además, se encontraron restos de un abelisaurio, un temible depredador carnívoro.
Durante el Cretácico Tardío, la Patagonia tenía ríos caudalosos, lagunas y climas cálidos, lo que permitió el desarrollo de una fauna diversa. Sin embargo, con el paso de los milenios, el ecosistema cambió drásticamente, dando lugar a la árida estepa que caracteriza la región en la actualidad.
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Las tortugas de agua dulce fueron el hallazgo más abundante, representando más del 90% de los fósiles recuperados. Entre ellas se identificó Yaminuechelys, una especie cuyo caparazón alcanzaba los 80 cm de largo. También se encontraron peces poco comunes en la región, como pejelagartos y peces pulmonados.
El hallazgo más destacado fue el de Chadititan calvoi, un saurópodo titanosaurio de cuello largo, pariente de los rinconsaurios. Aunque pertenecía a un grupo de dinosaurios gigantes, este ejemplar era relativamente pequeño, con adultos que no superaban los 10 metros de longitud.
Además, el equipo de investigación encontró restos de un abelisaurio, un feroz depredador de aproximadamente 6 metros de largo, emparentado con el famoso Carnotaurus.
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Los resultados de la investigación, publicados en la Revista del Museo Argentino de Ciencias Naturales, confirman que la Patagonia del Cretácico fue un refugio para especies únicas que no se encuentran en otras partes del mundo.
“Estos hallazgos refuerzan la idea de que las faunas de la Patagonia eran muy diferentes a las del resto del mundo en esa época”, explicó Federico Agnolín, investigador del CONICET.
El estudio, financiado por la National Geographic Society, abre nuevas puertas para comprender la evolución de los ecosistemas prehistóricos y el impacto de los cambios climáticos a lo largo de millones de años.
Fuente y foto: Infobae


