Un robot cirujano logró completar de forma totalmente autónoma una operación compleja de extracción de vesícula biliar, sin asistencia humana y con precisión clínica. El avance fue anunciado por investigadores de la Universidad Johns Hopkins, quienes afirman que se trata de la primera vez que un sistema de inteligencia artificial realiza este tipo de procedimiento quirúrgico por sí solo.
El sistema, llamado Surgical Robot Transformer-Hierarchy (SRT-H), completó exitosamente los 17 pasos necesarios de la cirugía en ocho ensayos con cadáveres de cerdo. Lo más destacado es su capacidad para adaptarse a variaciones anatómicas en tiempo real, autocorregirse ante imprevistos y ejecutar órdenes por comando de voz. El robot realizó un promedio de 6,4 autocorrecciones por intervención y tardó solo un minuto más que un cirujano humano promedio.
MIRÁ TAMBIÉN | YouTube elimina las “Tendencias” y apuesta por los Charts
Este robot fue entrenado utilizando 17 horas de grabaciones quirúrgicas reales y se basa en la misma arquitectura de aprendizaje automático que sistemas como ChatGPT. Según Axel Krieger, líder del equipo, este desarrollo representa un cambio crucial: de robots que ejecutan tareas predefinidas a robots que comprenden y aplican procedimientos quirúrgicos en situaciones impredecibles.
El hito se construye sobre un trabajo previo de 2022, cuando un robot realizó una cirugía autónoma en un animal vivo, aunque bajo condiciones controladas. A diferencia de aquella experiencia, el SRT-H operó sin marcadores especiales, toleró interferencias visuales como tintes similares a sangre, y aún así mantuvo una ejecución impecable.
MIRÁ TAMBIÉN | Descubren fósiles de un pterosaurio de 209 millones de años
Aunque el sistema todavía no está listo para usarse en humanos, el equipo planea expandir sus habilidades a nuevas cirugías y avanzar hacia su aprobación clínica. Según Ji Woong Kim, coautor del estudio, el avance representa un paso crucial hacia una nueva era de cirugías seguras, autónomas y precisas gracias a la inteligencia artificial.
Fuente: The Independent


