Se trata de Julio Castañeda, quien dialogó con Radio 3 y contó la travesía que hizo desde Las Golondrinas a Sarmiento para acompañar a su hijo en una emotiva ceremonia.
Julio Castañeda, vecino oriundo de El Bolsón y residente en Las Golondrinas, protagonizó una emotiva historia que se volvió viral en redes sociales tras viajar a dedo unos 400 kilómetros hasta Sarmiento para asistir al acto de fin de año de su hijo. La travesía comenzó un jueves por la mañana y finalizó ese mismo día por la noche, impulsada por un fuerte compromiso familiar.
En diálogo con Radio 3, Julio contó que salió “a las ocho de la mañana desde Golondrinas y llegué a Sarmiento cerca de las ocho de la noche”, y explicó que el motivo del viaje fue claro: “Era la fiesta de fin de año de mi hijo, el más chico, y tenía que estar presente. Se regresaba de séptimo grado y me tocaba estar”.
Durante el trayecto, alternó caminatas y viajes a dedo gracias a la solidaridad de distintas personas que lo fueron acercando a su destino. “No caminé tanto como dicen, habré caminado unos 45 o 50 kilómetros, el resto fue gracias a la buena gente que me llevó”, relató, agradeciendo especialmente a trabajadores viales, camioneros y vecinos que lo asistieron en la ruta.
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Julio destacó que la experiencia estuvo atravesada por la fe y la actitud positiva. “Fui tranquilo, pidiéndole a Dios en todo momento y pensando en llegar. Lo hice por mi hijo, porque necesitaba estar ahí”, expresó, al tiempo que reconoció que el cansancio físico llegó recién al día siguiente, cuando pudo detenerse y asimilar todo lo vivido.
El reencuentro con su hijo fue uno de los momentos más intensos. “Para mí fue único, hermoso poder estar. Hace casi dos años que no lo veía personalmente y fue una sorpresa para él y para su mamá”, dijo con emoción al aire de Radio 3, remarcando la importancia de no perderse esos momentos clave en la vida de un hijo.
Finalmente, Julio reflexionó sobre la repercusión inesperada de su historia y dejó un mensaje: “Yo no soy de las redes, el video lo subió mi sobrina. Leer los comentarios y el apoyo de la gente me emocionó mucho. Esto demuestra que todavía hay mucha buena gente y que vale la pena hacer las cosas por amor”.


