Cuatro migrantes venezolanos deportados por Estados Unidos y encarcelados en el Centro de Reclusión del Terrorismo (Cecot) en El Salvador afirman haber sido víctimas de torturas y abusos sistemáticos. Liberados tras un intercambio de prisioneros, relatan su experiencia como “un infierno”.
Los hombres, originarios del barrio Los Pescadores en Maracaibo, estuvieron recluidos durante cuatro meses en la polémica megacárcel salvadoreña. Denuncian golpizas diarias, comida podrida, y tratos degradantes como comer con las manos en el suelo. Aseguran haber sido detenidos por error, al ser confundidos con pandilleros por sus tatuajes.
Estados Unidos los deportó bajo la controvertida Ley de Enemigos Extranjeros de 1798, acusándolos de pertenecer al Tren de Aragua, cargos que ellos niegan. Mervin Yamarte, uno de los liberados, trabajaba en una fábrica de tortillas en Texas cuando fue arrestado.
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El fiscal general de Venezuela, Tarek William Saab, anunció que investigará al presidente Nayib Bukele y a altos funcionarios salvadoreños por presunta tortura sistemática en Cecot. El gobierno salvadoreño aún no ha respondido a las acusaciones.
Las familias en Venezuela recibieron a los liberados con celebraciones emotivas, decoraciones con los colores de la bandera y canciones como “Volver a Casa”. Sin embargo, los relatos de los detenidos han despertado alarma entre defensores de derechos humanos y autoridades judiciales.
Uno de los liberados planea denunciar ante la Fiscalía venezolana, mientras otro ya inició acciones contra el gobierno de EE.UU. Los testimonios apuntan a condiciones inhumanas en Cecot y a un sistema judicial que los mantuvo detenidos sin acceso a abogados ni jueces.
Fuente: BBC.


