El arquero de Cabo Verde, Vozinha, reconoció que todavía le cuesta adaptarse al nivel de exposición que alcanzó después de su histórica participación en el Mundial. A los 40 años, el futbolista aseguró que la fama modificó su vida cotidiana y afectó especialmente su privacidad.
“Perdí mi paz y mi tranquilidad”, expresó Vozinha durante una entrevista con el diario británico The Observer. El arquero explicó que ahora es reconocido constantemente cuando sale a la calle y que muchas personas le piden fotografías, autógrafos o directamente lo graban sin consultarle.
La exposición aumentó después del empate 0-0 ante España en el debut mundialista de Cabo Verde. Antes de ese encuentro tenía unos 56.000 seguidores en Instagram, pero posteriormente superó el millón a partir de una acción de la cadena brasileña CazéTV.
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El crecimiento de su popularidad también modificó su relación con las redes sociales. Vozinha contó que decidió desactivar las notificaciones de Instagram para evitar revisar permanentemente quiénes lo seguían y reducir el impacto de la exposición sobre su vida diaria.
El arquero también señaló que la situación alcanzó a su familia en Cabo Verde. Según relató, su madre recibe visitas de hinchas que se acercan a su casa para pedirle fotografías o conversar con ella. “Tienen que aprender a convivir con la situación y poner límites”, explicó.
A pesar de las dificultades que describió, Vozinha destacó el reconocimiento conseguido después del Mundial. El arquero fue nominado al trofeo Yashin, que distingue al mejor arquero del mundo en el marco del Balón de Oro, y vinculó su nueva etapa profesional con su incorporación a Colo-Colo. “Es agradable sentirse como una especie de embajador”, afirmó.


