Una investigación internacional con participación del CONICET plantea que un núcleo superdenso podría explicar la dinámica de la Vía Láctea sin recurrir a un agujero negro.
Un equipo internacional de científicos propuso un nuevo modelo que pone en duda la idea tradicional de que en el centro de la Vía Láctea existe un agujero negro supermasivo. El trabajo sugiere que, en su lugar, podría haber una concentración extremadamente densa de materia oscura.
El paradigma dominante sostiene que en el núcleo galáctico se encuentra Sagittarius A*, un objeto con una masa equivalente a cuatro millones de soles. Sin embargo, especialistas plantean que la dinámica observada podría explicarse mediante un núcleo compacto de materia oscura que genera una atracción gravitatoria similar.
La investigación, publicada en la revista Monthly Notices of the Royal Astronomical Society, cuenta con la participación del investigador del CONICET Carlos Argüelles, del Instituto de Astrofísica de La Plata. El estudio propone que la materia oscura, que constituye cerca del 85 por ciento de la masa del universo, puede organizarse en una estructura de núcleo y halo que actúa como una sola entidad.
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Según el equipo, este modelo logra reproducir tanto el movimiento de las estrellas cercanas al centro galáctico como la rotación de la materia en las zonas más alejadas. Los datos utilizados incluyen mediciones precisas obtenidas por la misión GAIA de la Agencia Espacial Europea.
“Esta es la primera vez que un modelo de materia oscura logra conectar estas escalas tan diferentes y las órbitas de varios objetos, incluyendo datos modernos de curvas de rotación y de estrellas centrales”, explicó Carlos Argüelles, coautor argentino del trabajo.
El investigador agregó: “No estamos simplemente reemplazando el agujero negro con un objeto oscuro. Estamos proponiendo que el objeto central supermasivo y el halo de materia oscura de la galaxia son dos manifestaciones de la misma sustancia continua”.
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En la misma línea, la autora principal Valentina Crespi señaló: “Nuestro modelo no solo explica las órbitas de las estrellas y la rotación de la galaxia, sino que, como fue mostrado en otro artículo por parte del equipo, también es consistente con la famosa imagen de la ‘sombra del agujero negro’”.
Aunque los datos actuales todavía no permiten confirmar de forma definitiva cuál de los dos modelos es correcto, los especialistas consideran que esta propuesta podría modificar la comprensión del objeto que se encuentra en el corazón de la Vía Láctea y abrir nuevas líneas de investigación.
Fuente y foto: CONICET.


