Observaciones realizadas con el telescopio espacial James Webb confirmaron que la roca espacial, que generó preocupación a comienzos de 2025, no chocará ni con la Tierra ni con la Luna en 2032.
MIRÁ TAMBIÉN | El lujoso crucero que terminó encallado: la historia del Costa Concordia
La posibilidad de que el asteroide 2024 YR4 impactara contra la Tierra o la Luna generó alarma entre los astrónomos a comienzos de 2025. Sin embargo, nuevas observaciones realizadas con tecnología de última generación permitieron descartar ambos escenarios y confirmar que el objeto no representa una amenaza para nuestro planeta ni para su satélite natural.
Según un estudio que aún se encuentra en proceso de revisión, pero que cuenta con respaldo de la NASA y la Agencia Espacial Europea, el asteroide pasará cerca de la Luna en diciembre de 2032, aunque sin riesgo de colisión. Las conclusiones se basan en datos obtenidos por la cámara de infrarrojo cercano NIRCam del Telescopio Espacial James Webb.
Los científicos estiman que la roca espacial, de aproximadamente 60 metros de diámetro, se aproximará a unos 21.200 kilómetros de la superficie lunar. Si bien esta distancia puede parecer corta en términos astronómicos, es suficiente para garantizar que no se producirá ningún impacto.
MIRÁ TAMBIÉN | Andrés Price sobre el paro del fútbol: «El que más lo sufre es el jugador»
Durante los primeros cálculos realizados tras su descubrimiento, el objeto llegó a tener cerca de un 3 % de probabilidad de chocar contra la Tierra. Más tarde, ese riesgo fue descartado, aunque persistía una probabilidad cercana al 4 % de que colisionara con la Luna. Las nuevas mediciones permitieron afinar la trayectoria y confirmar que el cuerpo celeste seguirá su curso sin peligro.
El asteroide fue detectado a fines de 2024 por el sistema de alerta de impactos ubicado en Chile y durante un breve período fue considerado el objeto más amenazante identificado en las últimas dos décadas. Su tamaño, comparable al de una piscina olímpica, llevó a los especialistas a analizar incluso posibles estrategias para desviarlo o destruirlo en caso de que el riesgo aumentara.
Un eventual choque contra la Luna habría generado una gran liberación de regolito lunar, lo que podría haber afectado satélites en órbita e incluso representar un riesgo para la Estación Espacial Internacional y para futuras misiones tripuladas. Además, el impacto habría sido visible desde la Tierra y podría haber provocado la formación de un nuevo cráter observable en la superficie del satélite.
MIRÁ TAMBIÉN | Shakira lanzó “Algo Tú” junto a Beéle con ritmo caribeño
A pesar de la tranquilidad que aportan los nuevos cálculos, las agencias espaciales continúan monitoreando el comportamiento del asteroide y de otros objetos cercanos a la Tierra. De hecho, se espera que 2024 YR4 vuelva a acercarse a nuestro planeta en 2028, momento en el que telescopios y sistemas de vigilancia espacial lo seguirán con atención para confirmar que su trayectoria permanece estable.
Los especialistas subrayan que este tipo de revisiones en los modelos de riesgo son habituales, ya que las observaciones se vuelven cada vez más precisas a medida que se recopilan nuevos datos. Para los científicos, el caso demuestra que los sistemas de defensa planetaria funcionan y que el monitoreo constante permite detectar a tiempo cualquier amenaza potencial.
Fuente y foto: DW


