Cada año se descartan más de 100 millones de litros en el país y la mayoría termina en cañerías, con fuerte impacto ambiental
El descarte inadecuado de aceite vegetal usado se convirtió en uno de los principales focos de contaminación doméstica en Argentina. Se estima que más de 100 millones de litros se eliminan cada año, en su mayoría provenientes de hogares, y gran parte termina en desagües, afectando directamente ríos y ecosistemas.
El problema es más grave de lo que parece: un solo litro de aceite puede contaminar hasta mil litros de agua. Al llegar a cursos hídricos, forma una película en la superficie que impide la oxigenación, alterando el equilibrio natural y perjudicando a peces y plantas.
Según estudios de la Facultad de Agronomía de la UBA, cada persona genera en promedio 2,5 litros de aceite usado al año. Sin embargo, apenas un 22% lo separa correctamente para su reciclaje, lo que evidencia una baja adopción de prácticas responsables en los hogares.
MIRÁ TAMBIÉN | La OMM advierte que todos los indicadores climáticos superaron niveles críticos
En un contexto global de crisis hídrica, el impacto se amplifica. Organismos internacionales advierten que millones de personas en el mundo no tienen acceso a agua potable segura, mientras que gran parte de las aguas residuales se vuelcan sin tratamiento adecuado.
Frente a este escenario, especialistas destacan el potencial del reciclaje. El aceite usado puede reutilizarse como materia prima para producir biocombustibles, transformando un residuo contaminante en un recurso valioso dentro de la economía circular.
LEE TAMBIÉN | La curiosa campaña en España por el “nuevo nacimiento” de Ricardo Darín
Además, distintas iniciativas impulsan la recolección y concientización. Programas como “Reciclá tu Aceite” promueven la instalación de puntos verdes y la educación ambiental, logrando recuperar miles de toneladas y evitar la contaminación de millones de metros cúbicos de agua.
El proceso para reciclar en casa es simple: dejar enfriar el aceite, almacenarlo en un recipiente cerrado y llevarlo a un punto de recolección. Un hábito sencillo que puede generar un impacto significativo en la protección del ambiente.
Con información de Ámbito.


