La Asociación de Entidades Periodísticas Argentinas (ADEPA) cuestionó las críticas y agresiones contra periodistas provenientes del Poder Ejecutivo y advirtió que ese tipo de conductas “deterioran el debate democrático y pueden generar un efecto contagio”. El planteo fue realizado durante la 64 Asamblea General de la entidad, que se desarrolla en San Miguel de Tucumán.
En su Informe de la Comisión de Libertad de Prensa e Información, ADEPA también alertó sobre el impacto de la inteligencia artificial en la actividad periodística y reclamó proteger la propiedad intelectual. La entidad sostuvo que el uso de contenidos protegidos para entrenar modelos de lenguaje y alimentar algoritmos, sin compensación a sus creadores, amenaza la sustentabilidad económica de los medios.
ADEPA remarcó que la transformación tecnológica y la IA deben ser consideradas desafíos estructurales para el futuro del periodismo. En ese sentido, reclamó construir nuevas reglas de equilibrio con las plataformas y grandes empresas tecnológicas y sostuvo que defender la libertad de prensa también implica garantizar medios sostenibles, redacciones sólidas y voces locales.
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La entidad señaló que “la crítica al periodismo es legítima y necesaria”, pero diferenció esa práctica del agravio y la estigmatización cuando provienen de funcionarios con altas responsabilidades públicas. Como antecedente, recordó el episodio del 25 de agosto, cuando el ministro de Economía, Luis Caputo, planteó que la Justicia debería intervenir ante una publicación periodística que consideró falsa y reclamó una ley para sancionar ese tipo de conductas.
También cuestionó las expresiones de Javier Milei durante una exposición ante alumnos de cuarto y quinto año de la Escuela ORT de Buenos Aires. Según ADEPA, el Presidente atacó al periodismo durante la actividad y alentó la reacción de estudiantes contra los periodistas, una conducta que la entidad consideró especialmente grave por haberse producido ante adolescentes y en un establecimiento educativo.
Finalmente, ADEPA sostuvo que la descalificación del periodismo desde posiciones de poder puede debilitar la confianza social en las fuentes verificadas y aumentar la exposición a la desinformación y la polarización. La asociación insistió en que la libertad de prensa requiere medios independientes y sostenibles, además de reglas que reconozcan el valor económico del trabajo periodístico frente a los cambios tecnológicos.


