La inquietud y la hiperactividad de Adriana Apphesberho desde pequeña la llevaron a explorar diversas disciplinas, encontrando en el taekwondo una pasión que ha marcado su vida. Hoy, como emprendedora, combina su amor por las artes marciales con su dedicación a la educación física y el bienestar integral.
«Desde muy chica siempre fui una persona muy inquieta». «Mi papá me llevó a un lugar cerca de casa para que hiciera alguna actividad comenzó contando Adriana en «De ida y vuelta» el programa de Tony Amayo en Radio 3. Había karate o taekwondo, y eligió el taekwondo porque le parecía menos brusco. Ahí encontré una disciplina que canalizó todas mis energías físicas y me inculcó valores que me acompañaron en todos los aspectos de mi vida.»
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Adriana subraya la diferencia entre el deporte y las artes marciales. «El aspecto de los valores es lo que diferencia un arte marcial de un deporte. En un deporte, uno entrena y se va, pero el arte marcial tiene un aspecto filosófico, de reflexión y de valores,» explica. «Eso me ayudó a perseverar en la escuela y a aplicar esos principios en mi vida diaria.»
A lo largo de los años, Adriana ha integrado estos valores en su carrera como profesora de educación física y entrenadora personal. «Me fui a estudiar a La Plata y encontré en la educación física un universo gigante. La educación física no es solo pelota y patio; puede ser una medicina que mejora la calidad de vida,» afirma. «Quiero aplicar el taekwondo y la educación física desde un lugar medicinal, desde la salud, integrando aspectos sociales y culturales.»
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En sus clases de taekwondo, Adriana trabaja con niños y adultos, adaptando la disciplina a las necesidades de cada persona. «El taekwondo es una herramienta para la vida. No importa la edad ni la condición física. Cada uno puede encontrar su propio camino dentro de esta disciplina,» dice. «En mis clases para adultos, enfatizo que no se necesita experiencia previa. Es un arte que se adapta a la persona.»
Además de su trabajo en el taekwondo y la educación física, Adriana también se ha dedicado al emprendimiento con productos naturales. «La maternidad me abrió una nueva dimensión. Comencé a usar productos de Just y me encantaron,» comenta. «La empresa ofrece una especie de farmacia natural que mejora la salud y el bienestar.»
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Adriana ofrece clases personalizadas y grupales, adaptadas a las necesidades de cada persona. «Cada uno viene con su objetivo. Las clases son generales, pero hacemos diferencias para que cada uno pueda lograr su deseo,» explica. «Me parece muy importante acompañar a las personas en su proceso de autoconocimiento y bienestar.»
Para aquellos interesados en sus clases de taekwondo, educación física o en los productos de Just, Adriana está disponible a través de su WhatsApp al 154-69-39-01. «Me encanta ayudar a las personas a mejorar su calidad de vida y encontrar el equilibrio entre cuerpo y mente,» concluye.


