Once personas murieron este domingo al estrellarse una avioneta utilizada para saltos en paracaídas pocos segundos después de despegar del aeródromo de Nancy-Essey, en el este de Francia. El accidente ocurrió en la localidad de Tomblaine, una zona densamente urbanizada ubicada en las afueras de Nancy.
Las autoridades confirmaron que entre las víctimas fatales se encontraban el piloto, cinco instructores y cinco alumnos que realizaban un vuelo de bautismo para practicar paracaidismo. A pesar de la gravedad del siniestro, no se registraron víctimas ni daños personales fuera de la aeronave.
Según informó el prefecto del departamento de Meurthe y Mosela, Yves Seguy, una avería mecánica sería la causa preliminar del accidente. Peritos especializados trabajan para determinar qué tipo de falla sufrió la aeronave antes de precipitarse a tierra.
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Testigos relataron que el avión giró bruscamente hacia la izquierda poco después del despegue y cayó menos de un minuto después. Uno de ellos aseguró haber escuchado el sonido de un motor con problemas antes de una fuerte explosión.
El aparato accidentado era un Pilatus con matrícula alemana perteneciente a un club de paracaidismo. La caída se produjo cerca de un supermercado, sobre la avenida Salvador Allende, en un sector próximo a un área comercial de Tomblaine.
Tras la tragedia, se desplegó un amplio operativo de emergencia con asistencia médica y psicológica para familiares y testigos. La policía acordonó la zona mientras avanza la investigación para reconstruir las circunstancias del accidente.
Fuente: DW.
Imagen: Christophe Ena/AP Photo/picture alliance.


