La Agencia Nacional de Aguas de Brasil alertó sobre la grave sequía que afecta a varios afluentes del río Amazonas, como los ríos Iriri y Xingú. La situación ha generado una «crisis de escasez de recursos hídricos», impactando la hidroeléctrica de Belo Monte, que registra caudales históricamente bajos, con la posibilidad de empeorar en octubre y noviembre.
En el estado de Amazonas, el nivel del río Solimoes ha alcanzado un mínimo histórico de tres metros en Manacapuru, dificultando la vida diaria de los habitantes que dependen de estos afluentes para transporte y suministro de alimentos y agua.
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La falta de lluvias no solo afecta la disponibilidad de agua, sino que también ha favorecido la propagación de incendios forestales en la Amazonía, que sufre la mayor ola de incendios de las últimas dos décadas, según datos del observatorio Copernicus.
Expertos advierten que estos fenómenos climáticos extremos son cada vez más frecuentes e intensos debido al cambio climático, lo que pone en peligro la estabilidad de uno de los ecosistemas más importantes del mundo.
Fuente: Dw.
Foto: AP.


