La mujer del hombre contó que desde su casa sintió el accidente cuando escuchó algo parecido a “una explosión” y que, al salir a ver, a lo lejos, vio el vehículo en posición invertida. Con él, viajaba una perrita que lo acompañaba a todos lados y nada se sabía del animal. La esposa de la víctima creía que había corrido la peor suerte y esperaba a que las autoridades dieran vuelta la Ford Eco Sport.
“Yo sentí el ruido. Sentí como una explosión y cuando noté que él no llegaba, (pese a que) había ido ahí cerca pensé que había sido él”, expresó la mujer de la víctima.
A Herrera lo llevaron al hospital de Rawson en donde hasta anoche permanecía internado en observación. Le iban a hacer placas y estudios para descartar algún golpe interno pero la policía aseguraba que se encontraba bien. Fuera de peligro.


