Decenas de tractores irrumpieron en Oxford mientras el ministro Steve Reed defendía las políticas fiscales del gobierno en una conferencia agrícola nacional.
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La creciente indignación entre los agricultores del Reino Unido por los cambios en el impuesto a las herencias llegó a las calles de Oxford este jueves. Unos 40 tractores recorrieron el centro de la ciudad haciendo sonar sus bocinas, interrumpiendo el discurso del Secretario de Medio Ambiente, Steve Reed, durante una conferencia agrícola nacional.
En su intervención, Reed admitió que «lamentaba» la molestia generada por las medidas fiscales, pero insistió en que las finanzas estables son esenciales para el crecimiento económico. Sin embargo, los agricultores protestan por la imposición de un 20% de impuesto sobre activos agrícolas heredados superiores a 1 millón de libras, que entrará en vigor en abril de 2026. Anteriormente, estos activos estaban exentos de impuestos.
Caroline Graham, organizadora de la protesta y viuda agricultora de Berkshire, expresó su frustración: «Estos impuestos nos obligarán a vender nuestras granjas. Nos están atacando desde todas las direcciones». Graham criticó al ministro por no escuchar directamente a los agricultores en el terreno, mientras que Reed reiteró que las decisiones se tomaron debido al «agujero negro financiero» dejado por la administración anterior.
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El gobierno prometió un «nuevo trato para los agricultores», incluyendo la reducción de la burocracia para la construcción de infraestructuras, el fomento de la producción local para instituciones públicas y el apoyo a la diversificación de negocios agrícolas con tiendas y alquileres vacacionales. Además, facilitarán la integración de energía renovable generada en granjas a la red eléctrica.
A pesar de estas promesas, Tom Bradshaw, presidente de la Unión Nacional de Agricultores (NFU), mostró escepticismo: «La industria está en crisis. Los agricultores no confían en que estas medidas resuelvan los problemas de flujo de efectivo inmediatos». Con la confianza en mínimos históricos, los productores temen no poder sostenerse hasta finales de 2025, mucho menos pensar en planes a 25 años.
Fuente y foto: BBC


