Al menos 15 personas murieron y decenas resultaron heridas tras una nueva ofensiva de Rusia con misiles balísticos y drones contra Kiev y sus alrededores durante la madrugada de este miércoles. Los ataques provocaron graves daños en edificios residenciales, depósitos y otras infraestructuras de la capital ucraniana.
Según informó la administración militar de la región de Kiev, 14 civiles fallecieron en los bombardeos registrados en la periferia de la ciudad. A esa cifra se sumó la muerte de una mujer dentro de la capital, donde también se reportaron más de 20 heridos. Las explosiones comenzaron poco después de que la Fuerza Aérea de Ucrania advirtiera sobre la aproximación de varios misiles balísticos.
El alcalde de Kiev, Vitali Klitschko, confirmó que varias personas fueron hospitalizadas, una de ellas en estado crítico, y advirtió que aún podría haber víctimas atrapadas bajo los escombros. Además, señaló que un edificio residencial de 20 pisos se incendió, presuntamente tras el impacto de un misil, mientras que varios almacenes también resultaron alcanzados.
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Las autoridades ucranianas mantienen las tareas de rescate, en un contexto de intensificación de los ataques de largo alcance entre ambos países. De acuerdo con análisis recientes, Rusia duplicó el uso de misiles durante julio, incrementando la presión sobre las defensas aéreas ucranianas.
El presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, volvió a reclamar a sus aliados occidentales más sistemas de defensa aérea Patriot y afirmó que la escasez de interceptores «solo anima a Rusia a lanzar esos ataques que se cobran vidas humanas». Organismos de derechos humanos de las Naciones Unidas también manifestaron su preocupación por el aumento de víctimas civiles, que alcanzó sus niveles más altos desde el inicio de la invasión rusa a gran escala en 2022.
Fuente: DW.
Imagen: Evgen Kotenko/AFP.


