Foto: INTA.
El INTA alertó sobre la caída de la productividad de los pastizales y el déficit hídrico en la Patagonia, con impacto directo en la ganadería.
La producción de pastizales naturales en gran parte de la Patagonia mostró en diciembre de 2025 un deterioro significativo, asociado a anomalías negativas de precipitaciones que afectaron casi a toda la región, según el último informe del Radar Ganadero del INTA. El documento advierte que amplias zonas de Chubut, Santa Cruz y Río Negro registran valores de productividad por debajo del promedio histórico, lo que genera preocupación para la actividad ganadera de cara al verano.
El relevamiento indica que, si bien se mantiene una superficie importante con valores productivos similares al promedio histórico, disminuyeron las áreas con rendimientos superiores, especialmente en Santa Cruz —salvo sectores del sur y noreste—, una franja central de Chubut y la zona cordillerana de Neuquén. En paralelo, persisten áreas críticas con productividad muy baja, particularmente en el noroeste y noreste de Chubut, la Comarca Andina y el Golfo San Jorge, así como el extremo sur santacruceño.
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El análisis del índice de vegetación NDVI, que compara la productividad actual del pastizal con el promedio de los últimos 24 años, confirma una desviación negativa sostenida, reflejo directo de la falta de humedad en los suelos. A esto se suma el informe de anomalías de precipitación, que muestra déficit hídrico casi generalizado, con valores altos o extremos en el centro y este de Río Negro y Chubut, el noroeste chubutense y gran parte de Santa Cruz.
Si bien el pronóstico climático para enero anticipa precipitaciones normales en la mayor parte de la Patagonia y valores superiores a la media en el sur de Santa Cruz y Tierra del Fuego, el informe advierte que las temperaturas tenderían a ubicarse por encima de los promedios históricos, lo que podría limitar la recuperación de los pastizales y mantener la presión sobre los sistemas ganaderos extensivos.
El informe es clave porque anticipa impactos económicos en la ganadería patagónica y
Permite planificar manejos forrajeros, cargas animales y estrategias de mitigación.
Además, refuerza la necesidad de políticas de apoyo y monitoreo climático en regiones vulnerables al cambio climático y aporta datos objetivos para la toma de decisiones provinciales y nacionales.


