La crisis política en torno al jefe de Gabinete, Manuel Adorni, sumó un nuevo capítulo en el Congreso, donde crece la presión para impulsar su interpelación. La investigación por presunto enriquecimiento ilícito reavivó el conflicto y profundizó las tensiones entre el oficialismo y sus propios aliados legislativos.
La situación se agravó luego de que referentes de la oposición insistieran con su pedido de explicaciones formales en el recinto. Según el texto, las declaraciones públicas de Adorni y la presentación de su declaración jurada no lograron desactivar las sospechas ni frenar la ofensiva parlamentaria.
En este contexto, sectores que habitualmente acompañan al Gobierno comenzaron a alinearse con la iniciativa opositora. La UCR y el MID se sumarían a la sesión impulsada por bloques más duros, lo que incrementa la presión política sobre el Ejecutivo en Diputados.
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Desde el MID, Oscar Zago endureció su postura y afirmó que el funcionario “está acabado” y que la situación “no da para más”. Además, planteó que el Gobierno intenta ganar tiempo en el Congreso para evitar una definición política inmediata sobre el futuro de Adorni.
En paralelo, el PRO atraviesa un debate interno sobre si acompañar o no el pedido de interpelación. Mientras algunos legisladores consideran que no deben “hacerle el juego al kirchnerismo”, otros sostienen que el escándalo es “burdo” y sin justificación, lo que abre una fractura dentro del bloque.
Con este escenario, la oposición buscará insistir en los próximos días con la interpelación y el emplazamiento de comisiones. Sin embargo, algunos diputados advierten que la moción de censura es difícil de alcanzar por cuestiones reglamentarias, lo que anticipa una nueva pulseada política en el Congreso.
FUENTE: TN.
IMÁGEN: Agustina Ribó / TN.


