El ataque, uno de los más intensos desde el inicio de la guerra, afectó a doce regiones ucranianas y dejó severos daños en la infraestructura energética. Zelenski pidió “acciones decisivas” a la comunidad internacional.
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Rusia lanzó durante la madrugada 465 drones y más de 30 misiles contra diversas infraestructuras energéticas de Ucrania, en un nuevo ataque masivo que dejó un saldo de un niño muerto y más de veinte heridos, además de extensos cortes de electricidad, gas y agua en doce regiones del país.
El presidente Volodímir Zelenski confirmó que las regiones afectadas son Kiev, Donetsk, Cheníguiv, Cherkasy, Járkov, Sumi, Poltava, Odesa, Dnipropetrovsk, Zaporiyia, Kirovogrado y Jersón, donde los servicios esenciales colapsaron parcialmente tras los impactos.
Según la Fuerza Aérea ucraniana, se logró interceptar 420 drones, aunque uno de los misiles hipersónicos Kinzhal y diez misiles balísticos Iskander no pudieron ser derribados, causando daños significativos en instalaciones eléctricas y depósitos de combustible.
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El ataque, descrito por las autoridades locales como uno de los más intensos desde el inicio de la invasión en 2022, golpeó nuevamente el sistema energético nacional, ya debilitado por ofensivas previas. Zelenski denunció que Rusia busca “sumir al país en la oscuridad” antes del invierno.
“Pedimos acciones decisivas y no cosméticas contra esta brutalidad. Europa, Estados Unidos y el G7 deben liberar más sistemas de defensa aérea y garantizar el cumplimiento de las sanciones contra Rusia”, reclamó el mandatario ucraniano, quien también llamó al G20 a responder con medidas concretas ante los ataques.
Fuente y foto: EFE


