El proceso judicial contra José Aníbal Cepeda atraviesa una etapa decisiva tras la imputación formal por abuso sexual, en el marco de una investigación que, según la querella, avanzó tras años de demoras y obstáculos institucionales.
La causa, que involucra a una niña como presunta víctima, tendrá una audiencia de apertura de imputación el próximo 29 de julio, considerada clave para el avance del expediente.
Escucha la entrevista completa con el Abogado Juan Pablo Gallego
El abogado querellante Juan Pablo Gallego, defensor de la niña, afirmó que el acusado “ya está notificado de la imputación clara y concreta por abuso sexual” y anticipó que la audiencia podría marcar un punto de inflexión en el proceso judicial. En ese sentido, sostuvo que existen medidas en análisis que podrían “complicar seriamente la situación del imputado”.
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La situación de la niña es uno de los ejes centrales del expediente. Según lo expuesto por la querella, la menor habría sido víctima de hechos de extrema gravedad, mientras su entorno familiar ha atravesado años de incertidumbre, amenazas y dificultades vinculadas al avance de la investigación. También se aguarda la realización de una Cámara Gesell, considerada una instancia fundamental para la toma de declaración en este tipo de casos.
El letrado sostuvo que el proceso estuvo marcado por intentos de entorpecimiento y cuestionó la actuación previa del Ministerio Público Fiscal, señalando una falta de impulso en etapas iniciales. En ese contexto, la querella asumió un rol autónomo para sostener la acusación y garantizar la continuidad de la causa.
En paralelo, el abogado apuntó contra el fiscal general Williams, a quien responsabilizó por demoras en la investigación. Sin embargo, su eventual actuación será abordada en otra instancia judicial y no constituye el eje central de la audiencia actual.
De cara a la próxima audiencia, no se descarta que la querella solicite medidas restrictivas sobre el imputado, incluida la posibilidad de detención, en función de la gravedad de los hechos investigados y del presunto riesgo de entorpecimiento del proceso. La resolución de esta etapa podría definir el rumbo inmediato de la causa.


