La nafta Súper pasó de $ 54,21 a 55,50 (+ $ 1,29), que representa el 2,38 por ciento por aumento, idéntico al de Diesel 500 que pasó de 58,70 a 60,10 ($ +1,40).
Sin embargo, los combustibles más caros experimentaron un incremento cercano al 4 por ciento: la nafta Infinia pasó a costar de 65,77 a 68,30 (+ $ 2,53), equivalente al 3,85 por ciento, mientras el Diesel Infinia subió de de $ 67,87 a 70,40 (también 2,53 pesos más), pero que en realidad representa un aumento del 3,73 por ciento.

Cargar un tanque de un automóvil cuesta ahora entre 2.775 y 3.415 pesos y una camioneta diesel entre 4.808 y 5.632 pesos respecto del 16 de octubre pasado.
Aquella vez la nafta súper subió $ 1,06, la Infinia $ 1,29, el Diesel 500 $ 1,81 y la Infinia Diesel 2,10 pesos, lo que significó un incremento de entre el 1,9 y el 3,18 por ciento.


