Australia anunció una inversión inicial de 3.900 millones de dólares australianos (unos USD 2.800 millones) para la construcción de un nuevo astillero destinado a submarinos de propulsión nuclear, en el marco del acuerdo militar tripartito AUKUS junto a Reino Unido y Estados Unidos. El desembolso fue presentado como un “pago inicial” de un proyecto estratégico de largo plazo.
El primer ministro Anthony Albanese detalló que los fondos se destinarán al Astillero de Construcción de Submarinos en Osborne, ubicado cerca de Adelaida. Según el mandatario, la inversión es “fundamental” para garantizar la entrega de submarinos australianos con propulsión nuclear y armamento convencional.
A largo plazo, Canberra prevé invertir unos 30.000 millones de dólares australianos en el desarrollo del complejo industrial, pieza central de la modernización militar del país. El programa contempla no solo la adquisición de unidades, sino también la transferencia tecnológica que permitirá a Australia construir sus propios submarinos en el futuro.
MIRÁ TAMBIÉN: La UE niega que la civilización europea este «amenazada»
El acuerdo AUKUS implica un desembolso total estimado en USD 235.000 millones durante los próximos 30 años. La iniciativa busca fortalecer la capacidad de disuasión australiana en el Indo-Pacífico, en un contexto de creciente competencia estratégica, especialmente frente a China.
El ministro de Defensa, Richard Marles, sostuvo que el astillero de Osborne dotará al país de “capacidad soberana” para construir y mantener submarinos nucleares en las próximas décadas, consolidando una base industrial y tecnológica propia en el sector de defensa.
Australia había firmado inicialmente un contrato con Francia para adquirir submarinos convencionales a diésel, pero canceló ese acuerdo en 2021 para sumarse al programa AUKUS, una decisión que generó tensiones diplomáticas con París y reconfiguró el equilibrio estratégico en la región.
Fuente: DW.
Imagen: Dominic Giannini/AAP/dpa/picture alliance.


