El Gobierno austriaco comienza a revisar la situación de los refugiados sirios, lo que podría resultar en deportaciones voluntarias, mientras la ONU considera que la medida es prematura.
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El Gobierno de Austria ha comenzado a revisar la situación de los refugiados sirios que llegaron al país en los últimos cinco años, en el marco de la caída del régimen de Bashar al Asad y la actual situación política en Siria. Según reportaron diversos medios austriacos, algunos refugiados han recibido cartas notificándoles que «ya no están en riesgo de persecución política», lo que podría implicar un cambio en su estatus de refugiados.
La legislación austriaca permite revisar el estatus de refugiado de una persona dentro de los cinco años posteriores a su concesión, en caso de que las circunstancias en su país de origen hayan cambiado. Aunque las cartas enviadas no son una revocación definitiva del estatus, las autoridades explican que, de acuerdo con la Convención de Ginebra, si la situación en el país de origen cambia, el estatus de refugiado puede ser modificado.
Karl Nehammer, canciller de Austria, expresó que el Gobierno revisará la situación de los refugiados sirios tras la caída de Al Asad y anunció que se enfocarán principalmente en las deportaciones voluntarias. El gobierno ofrecerá 1.000 euros a los refugiados que decidan regresar a Siria de manera voluntaria. Asimismo, Austria se ha sumado a los países europeos que han suspendido la tramitación de nuevas solicitudes de asilo de ciudadanos sirios.
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Este cambio en la política ha generado incertidumbre entre la comunidad siria en Austria, donde residen alrededor de 100.000 refugiados. Los medios de comunicación locales han informado que muchos de los afectados temen ser obligados a regresar a su país. Aunque el director de la Oficina Federal de Asilo y Migración (BFA), Gernot Maier, había señalado la semana pasada que la situación en Siria seguía siendo inestable, lo que dificultaba la toma de decisiones sobre retornos, la reciente comunicación de las autoridades ha generado controversia.
La ONU ha reaccionado calificando esta medida de «prematura». Christoph Pinter, jefe de ACNUR en Austria, expresó en un comunicado que solo deberían iniciarse procedimientos de retorno si la situación en Siria ha cambiado fundamentalmente, lo que permitiría un retorno seguro y duradero para los refugiados. Según Pinter, «definitivamente, ese no es el caso en este momento».
A los refugiados afectados se les ha informado que podrán presentar alegaciones y pruebas que demuestren que aún necesitan protección o que están bien integrados en la sociedad austriaca, lo que permitirá a las autoridades tomar decisiones fundamentadas en cada caso.
Fuente y foto: DW


