Un Tribunal de Apelaciones de Estados Unidos autorizó al Gobierno de Donald Trump a reanudar las deportaciones aceleradas de inmigrantes indocumentados en todo el país, una medida que permite expulsarlos sin una audiencia previa ante un juez de inmigración.
La decisión fue adoptada por dos votos contra uno por el Tribunal de Apelaciones del Distrito de Columbia, cuyos magistrados consideraron que la ampliación de este procedimiento no vulnera los derechos de los inmigrantes afectados.
Tras asumir su segundo mandato, Trump ordenó al Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE) aplicar la denominada «expulsión acelerada» a extranjeros que no puedan demostrar que han residido de manera continua en Estados Unidos durante al menos dos años.
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Hasta ahora, este mecanismo se utilizaba principalmente con personas detenidas cerca de la frontera sur. La nueva directriz habilita a los agentes migratorios a ejecutar deportaciones rápidas incluso en zonas alejadas de los límites fronterizos.
El fallo representa un respaldo a la política migratoria de la Casa Blanca, pese a las objeciones de organizaciones defensoras de los derechos civiles. La Unión Estadounidense para las Libertades Civiles (ACLU) cuestionó la medida y advirtió que podría derivar en expulsiones erróneas y vulneraciones al debido proceso.
Mientras los demandantes analizan nuevas acciones judiciales, el debate sobre el alcance de las facultades migratorias del Gobierno vuelve a instalarse en Estados Unidos, en un contexto marcado por el endurecimiento de las políticas de control fronterizo.
Fuente: DW.
Imagen: BLAKE FAGAN/AFP/Getty Images.


