La tensión entre Cuba y Estados Unidos volvió a escalar este martes luego de que Washington anunciara nuevas sanciones contra cinco entidades estatales y una persona vinculadas al conglomerado militar empresarial Gaesa. Desde La Habana, el Gobierno cubano denunció la medida como «un crimen» y acusó a la administración estadounidense de profundizar el cerco económico sobre la isla.
El canciller cubano, Bruno Rodríguez, sostuvo que Estados Unidos continúa aplicando un «castigo colectivo» contra la población cubana y apuntó directamente contra el secretario de Estado, Marco Rubio. A través de redes sociales, afirmó que las acciones impulsadas por el funcionario estadounidense constituyen «un crimen» desde la principal potencia mundial.
Por su parte, el Departamento de Estado informó que las sanciones buscan reforzar la estrategia del presidente Donald Trump para «poner fin a las actividades malignas del régimen cubano». Entre las entidades alcanzadas figuran Rafin, el Banco Financiero Internacional (BFI), Almacenes Universales, la siderúrgica José Martí y GeoMinera, todas vinculadas de distintas maneras al conglomerado Gaesa.
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La medida también alcanzó a Annalie Lilliam Rueda Cardero, esposa de Alejandro Castro Espín, hijo del expresidente Raúl Castro. Marco Rubio aseguró que Gaesa ha funcionado como un mecanismo para desviar recursos hacia la represión interna, el espionaje y actividades contrarias a los intereses estadounidenses.
Estas disposiciones se enmarcan en una Orden Ejecutiva firmada por Trump el 1 de mayo, que prevé sanciones contra personas o entidades que apoyen económica, material o tecnológicamente al Gobierno cubano o participen en sectores estratégicos como energía, finanzas, defensa y minería. Además, contempla restricciones migratorias para quienes mantengan vínculos con estructuras estatales de la isla.
El anuncio se produce en medio de una profunda crisis económica y energética en Cuba. El país enfrenta apagones prolongados y una fuerte contracción de su actividad económica. Mientras la CEPAL proyecta una caída de al menos 6,5 % para la economía cubana, economistas independientes estiman que el retroceso acumulado entre 2020 y 2025 supera el 15 %.
FUENTE: EFE.
IMÁGEN: EFE/ Ernesto Mastrascusa.


