La candidata derechista Keiko Fujimori alcanzó una ventaja que la perfila como próxima presidenta de Perú, al superar por 42.097 votos al postulante izquierdista Roberto Sánchez cuando ya se había escrutado el 99,79 % de las actas de la segunda vuelta electoral.
Según los datos oficiales, Fujimori obtiene el 50,11 % de los votos válidos frente al 49,88 % de Sánchez. Con apenas unos 38.200 votos pendientes de contabilización, la diferencia resulta matemáticamente imposible de revertir.
Sin embargo, el resultado aún no será definitivo hasta que los jurados electorales resuelvan el pedido presentado por Sánchez para anular la votación de los peruanos residentes en el exterior, una medida que, de prosperar, modificaría el desenlace de los comicios.
MIRÁ TAMBIÉN: China insta a regular la inteligencia artificial antes de «perder el control»
El candidato de Juntos por el Perú argumentó que el sufragio en el extranjero careció de las garantías necesarias debido a cambios en el sistema de transmisión de resultados. No obstante, denunció un supuesto fraude sin presentar pruebas que respalden sus acusaciones y adelantó que promoverá protestas si su solicitud es rechazada.
Por su parte, Fujimori evitó proclamarse vencedora antes del pronunciamiento final de las autoridades electorales y cuestionó el intento de desconocer el voto de la diáspora peruana. El Jurado Nacional de Elecciones prevé oficializar los resultados a más tardar a mediados de julio.
De confirmarse su victoria, la líder de Fuerza Popular asumirá el poder el 28 de julio para gobernar hasta 2031. El triunfo marcaría el regreso del fujimorismo al Ejecutivo peruano después de 26 años y pondría fin a una década caracterizada por la inestabilidad política y la sucesión de presidentes en el país.
Fuente: DW.
Imagen: Mauricio Munoz/AP Photo/picture alliance.


