La Bombonera fue testigo de una actuación perfecta de Boca Juniors, que no tuvo piedad ante Newell’s Old Boys y lo goleó por 5-0 en la fecha 11 del Torneo Clausura 2025. A pesar del mal clima, el estadio fue una fiesta desde el césped hasta las tribunas, impulsado por una contundencia ofensiva que hacía tiempo no se veía. El Xeneize, bajo la dirección de Úbeda, se elevó a la cima de la Zona A en una jornada que resulta vital para sus aspiraciones en el campeonato.
El festín de goles comenzó muy temprano. A los 7 minutos, una precisa subida de Juan Barinaga culminó en un centro perfecto para la cabeza de Milton Giménez, quien la puso contra un palo para desatar la locura. La Lepra, con su cerrojo defensivo, permitió que Boca Juniors se adueñara de la mitad del campo, trasladando y tocando con comodidad. Esta superioridad no tardó en capitalizarse nuevamente a través de la dupla más peligrosa de la noche: la conexión Barinaga-Giménez.
El segundo tanto llegó de manera similar, con Giménez marcando su doblete en el rebote, luego de que un remate de Merentiel fuera negado por el arquero y el poste. La goleada se terminó de cocinar antes del descanso cuando Ayrton Costa aprovechó una serie de rebotes en el área chica para anotar el tercer gol. El partido, en ese momento, parecía desordenarse un poco, pero la visita careció de la capacidad para herir a un equipo local que se sentía cada vez más invencible.
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El líder en la orquesta Xeneize fue sin duda Leandro Paredes, quien se adueñó por completo de la pelota y el ritmo del juego, demostrando su jerarquía en cada pase. Ya en el segundo tiempo, la fortuna y la presión alta llevaron al cuarto tanto: un centro de Lautaro Blanco se desvió en Brian Aguirre, quien marcó en contra y pidió disculpas por su pasado Leproso.
El broche de oro llegó a los 14 minutos del complemento, con un momento emotivo para Lautaro Blanco. El lateral se animó a rematar con potencia desde fuera del área para anotar su primer gol en Primera División y, para redondear la noche, lo hizo ante el clásico rival de su club de amores, celebrando con la pelota bajo la camiseta. Esta abultada ventaja permitió el ingreso de jugadores que volvían de lesiones, como Exequiel Zeballos y Ander Herrera, demostrando la profundidad del plantel.
El triunfo de 5-0 no solo fue una paliza en el marcador, sino un salto enorme en ambas tablas para Boca. El equipo no solo se consolidó como líder de la Zona A, sino que también alcanzó los 50 puntos en la Tabla Anual, recuperando un valioso puesto de clasificación a la CONMEBOL Libertadores. Fue una noche redonda, con un rendimiento sólido en todas las líneas y la gente celebrando una actuación colectiva que necesitaba con urgencia.
Fuente: ESPN.


