La controvertida decisión del gobierno de Javier Milei de reprivatizar las cuatro grandes represas hidroeléctricas del Comahue ha desatado una feroz competencia entre pesos pesados del sector energético y grupos económicos argentinos. La licitación, que busca otorgar concesiones por 30 años (hasta 2055) y extender la vida útil de las centrales hasta 2085, no solo reconfigura el mapa eléctrico, sino que también garantiza importantes ingresos fiscales para las provincias de Neuquén y Río Negro.
El proceso licitatorio atrajo a un total de nueve empresas interesadas en quedarse con activos estratégicos como El Chocón, Alicurá, Cerros Colorados y Piedra del Águila, cuyas concesiones originales de los ’90 vencieron en agosto de 2023.
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A las cuatro concesionarias actuales (Enel, AES, Aconcagua Energía/Tango Energy y Central Puerto), que planean ofertar no solo por sus propias centrales, sino también por las de sus colegas, se sumaron cinco nuevos y poderosos contendientes:
YPF Luz: La filial de generación de YPF, que busca expandir su presencia más allá del gas y las energías renovables.
Pampa Energía: El holding liderado por Marcelo Mindlin, un actor clave en electricidad y gas.
Genneia: Líder en energías renovables, con respaldo del grupo financiero de Jorge Brito.
Aluar: La productora de aluminio, interesada en asegurar su propio suministro eléctrico.
Edison Energía: Del grupo de los hermanos Neuss, con vínculos políticos en el entorno de Milei a través de Santiago Caputo.
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El concurso
El concurso, definido como «sin base» y con doble evaluación (antecedentes técnicos/patrimoniales y propuesta económica), impone límites estrictos para garantizar la solidez de los oferentes y evitar la concentración del mercado:
Requisitos Financieros: Los interesados deben tener activos superiores a u$s 300 millones y un patrimonio neto no inferior a u$s 150 millones.
Límites de Adjudicación: Ningún oferente podrá superar el 20% de la generación eléctrica nacional (43.555 MW) ni adjudicarse más de dos centrales.
Capacidad Técnica: Se exige un operador técnico con al menos el 25% de participación y experiencia mínima en usinas de 100 MW. Esta rebaja del umbral técnico previo (350 MW) abre la puerta a más actores, aunque dos de los nuevos (YPF Luz y Genneia) deberán buscar socios con know-how específico en hidroeléctricas.
El Atractivo del Negocio a Largo Plazo
El principal imán para el capital privado es el horizonte de liberalización plena y las garantías de ingresos en moneda dura. Si bien los contratos obligan a destinar el 95% de la energía a distribuidoras a precio fijo en dólares durante los dos primeros años, ese porcentaje regulado se irá reduciendo progresivamente hasta desaparecer en 2046, permitiendo a las empresas comercializar el total de su producción al mejor precio de mercado.
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A cambio de esta oportunidad de negocio, las futuras concesionarias se comprometen a presentar un plan de inversiones millonarias en obras y recambio de equipos que extienda la vida útil de las represas por 30 años adicionales a la concesión, es decir, hasta el año 2085.
Neuquén y Río Negro emergen como claras beneficiarias del nuevo esquema. Las provincias se aseguran un flujo de ingresos previsible a través de una participación en los cánones y regalías:
2% de canon por uso de agua para las provincias.
2% para la Autoridad Interjurisdiccional de Cuencas (AIC).
12% en regalías hidroeléctricas sobre las ventas de energía.
Estos porcentajes aseguran recursos significativos en un contexto de ajuste fiscal nacional.
Fuente: Letra P.


