Bradley Cooper celebra su cumpleaños número 51 consolidado como uno de los actores más disciplinados de Hollywood. Su físico, siempre ajustado a los personajes que interpreta, es producto de un plan de entrenamiento y nutrición estrictamente diseñado para cada proyecto cinematográfico.
Para roles como Chris Kyle en “Francotirador”, Cooper llegó a consumir hasta 6.000 calorías diarias, distribuidas en cinco comidas principales, barras energéticas y bebidas deportivas. Su alimentación prioriza proteínas de calidad —huevos, carnes magras y proteínas vegetales—, frutas y verduras, mientras limita azúcares y harinas refinadas, asegurando energía y recuperación tras entrenamientos intensivos.
MIRÁ TAMBIÉN | El 17 de febrero de 2026 habrá un eclipse solar anular extremo
El actor entrena dos veces al día, cinco días a la semana, combinando ejercicios de fuerza como levantamiento de pesas, sentadillas y peso muerto. Durante las diez semanas previas a algunos rodajes, Cooper aumentó hasta 18 kilogramos para cumplir con las exigencias físicas del personaje, con la supervisión constante de su entrenador Jason Walsh, quien enfatiza sobrecarga progresiva, movilidad y acondicionamiento integral.
El método de Cooper también incluye flexibilidad y adaptaciones según los compromisos de rodaje. Cuando no puede seguir su rutina habitual, realiza entrenamientos cortos e intensos, como intervalos de alta intensidad. La suplementación se introduce solo cuando es estrictamente necesaria, priorizando la recuperación muscular y el aporte de aminoácidos esenciales.
MIRÁ TAMBIÉN | “Romance confirmado”: Ian Lucas y Evangelina Anderson en MasterChef
Para Cooper, la preparación física no se limita a la apariencia: busca habitar plenamente a sus personajes, combinando presencia física y psicológica. “No era solo una cuestión de apariencia, sino de comprender la presencia física y psicológica del personaje”, afirmó Walsh, resaltando que la disciplina y la constancia son la clave de sus transformaciones cinematográficas.
Fuente: Infobae.


