El Senado de Brasil analiza este miércoles dos reformas constitucionales de alto impacto. Una propone terminar con la actual escala laboral 6×1, mientras que la otra busca establecer cambios en el sistema de seguridad pública y fortalecer la coordinación entre las fuerzas de distintos niveles de gobierno.
La PEC 221/2019, que impulsa el fin de la jornada de seis días de trabajo por uno de descanso, cuenta con un informe favorable del senador Omar Aziz. El proyecto plantea reducir progresivamente la jornada semanal de 44 a 40 horas, manteniendo el límite de ocho horas diarias.
La propuesta contempla además dos días de descanso semanal sin reducción salarial, con preferencia por el domingo. La transición comenzaría con una reducción a 42 horas dos meses después de su entrada en vigencia y llegaría a las 40 horas un año más tarde.
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El debate está acompañado por presión de sindicatos y trabajadores, que mantienen una vigilia frente al Senado para reclamar la aprobación. El proyecto ya fue aprobado en dos votaciones en la Cámara de Diputados, con amplias mayorías, y ahora busca avanzar en la Comisión de Constitución y Justicia.
En paralelo, la PEC 18/2025 plantea cambios en materia de seguridad pública. Entre sus principales puntos figuran mayores recursos para el área, integración de organismos municipales, estatales y federales, nuevas reglas de financiamiento y un marco más estricto para combatir a las organizaciones criminales.
Ambas iniciativas forman parte de una amplia agenda de reformas que el Senado analiza en comisión. Mientras los sectores sindicales consideran que el fin de la escala 6×1 representa una mejora histórica para los trabajadores, sectores opositores buscan demorar su avance, en una discusión que combina demandas laborales y respuestas frente a la inseguridad.


