Brasil superó este jueves la impactante cifra de 400.000 muertos desde el inicio de la pandemia en el país.
El Ministerio de la Salud notificó 3.001 decesos en las últimas 24 horas, con lo cual el balance se eleva a 401.186, superado solo por Estados Unidos. El total de infectados en catorce meses de pandemia llega a 14,5 millones en este país de 212 millones de habitantes.
El número de muertos coincide con el inicio de una investigación parlamentaria sobre la gestión de la pandemia del presidente Jair Bolsonaro, quien desde que llegó el virus habló de “una fantasía de los medios de comunicación” y hasta de una simple “gripezinha”.
Si la actitud de Bolsonaro ya estaba clara desde hace meses, esta semana hubo un hecho que terminó por graficar su postura: su propio jefe de Gabinete, general retirado Luiz Eduardo Ramos, reveló que se vacunó «escondido» para no irritar al mandatario.
Por otra parte, los 400.000 muertos se alcanzaron en medio de una renovada polémica por el plan de vacunación: hay reiteradas críticas de gobernadores por la negativa del Gobierno a promover la compra de la rusa Sputnik, no aprobada aún por el ente regulador.
La crisis sanitaria le llevó a Bolsonaro, además, tres ministros de Salud: Luiz Henrique Mandetta y Nelson Teich debieron irse por diferencias con el mandatario justamente por decisiones sobre la pandemia, y el general Eduardo Pazuello por su mala gestión, ahora también investigada por los legisladores.
En el cargo está ahora Marcelo Queiroga, a quien le toca diseñar un plan de inmunización rápido y eficiente.
“Haremos de 2021 el año de la vacunación de los brasileños. Somos incansables en la lucha contra el coronavirus «, dijo a fines de marzo Bolsonaro.


