Foto de archivo.
Lo expresó Gabriela Kreder, hija del jubilado del que no se sabe nada desde hace más de 15 días, cuando salió desde Comodoro Rivadavia a Camarones junto a su pareja. Los rastrillajes siguen activos y se sumarán más recursos.
Se cumplieron este lunes 16 días de la desaparición de Pedro Kreder y Juana Morales. La pareja salió desde Comodoro Rivadavia rumbo a Camarones por la Ruta N°1, pero desde ese momento no se han tenido noticias de ellos. La intensa búsqueda continúa sin rastros de su paradero.
Gabriela Kreder, hija de Pedro, dialogó con Radio 3 y detalló los avances del operativo: “No perdimos las esperanzas y seguimos, con las expectativas de que aparezca una pista para encontrar a papá y a Juana. Sabemos que está Luis Zúñiga, el rescatista que viene de Neuquén, y él está empezando a moverse por la zona”.
La familia logró conseguir seis caballos criollos para recorrer la zona, aunque enfrentan dificultades en el traslado. “Desde la policía montada tampoco tienen cómo llevar los caballos. Apelamos a la solidaridad de la población para trasladarlos y no demorar el rastrillaje a caballo que podría arrojar resultados certeros”, explicó Gabriela.
MIRÁ TAMBIÉN: Cayó en Mendoza un hombre acusado de abuso y violencia de género en Chubut
El operativo contempla también el uso de drones especiales para captar imágenes subterráneas y helicópteros si es necesario. “En el día de hoy deberían hacer un rastrillaje; esto se gestiona diariamente según las necesidades del equipo”, agregó la hija de Pedro.
Gabriela insistió en la importancia de mantener la fe y la esperanza: “Nosotras mantenemos intacta la fe y la esperanza de que aparezcan. Uno mantiene la esperanza hasta el último minuto, pero hay que ser realistas y entender las limitaciones que tiene la situación y la edad de mis padres”.
Respecto a la hipótesis del sumidero, Gabriela señaló que no se descarta: “La brigada sigue creyendo que podrían estar ahí». Finalmente, puso en duda que su padre haya llegado hasta el lugar donde se encontró su camioneta: «Yo lo sostengo. Mi papá nunca hubiese puesto en riesgo su vida ni la de Juana, ni hubiese arriesgado su camioneta por su propia voluntad”.


