Un estudio entomológico confirmó que Ángela Gladis Díaz, de 23 años, había fallecido entre 30 y 37 días antes de ser encontrada en una cantera del basural neuquino.
La investigación por la muerte de Ángela Gladis Díaz, de 23 años, sumó un dato clave con el resultado del estudio entomológico realizado sobre la fauna cadavérica. El análisis determinó que la joven llevaba al menos un mes fallecida cuando fue hallada el 18 de septiembre en una cantera del basural de Neuquén capital.
El informe estableció un intervalo postmortem de entre 30 y 37 días, con la llegada de las primeras moscas entre el 12 y el 19 de agosto. Las pericias fueron realizadas por la investigadora del CONICET y especialista en entomología forense, Dra. Ana Julia Pereira, por pedido de la fiscal de homicidios Guadalupe Inaudi.
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El cuerpo fue descubierto el 18 de septiembre por trabajadores de la empresa BASSA, quienes divisaron ropa en el interior de la cantera y confirmaron que se trataba de un cadáver. Su identificación se concretó el 30 de septiembre, tras un análisis digital de huellas y el cruce con registros sanitarios.
La confirmación llegó gracias a una cirugía de osteosíntesis con alambre en la rodilla izquierda, a la que Díaz había sido sometida en junio luego de un accidente en moto mientras escapaba con su pareja. El hombre, hoy detenido, fue condenado por abuso de arma y microtráfico. Según el Ministerio Público Fiscal, la joven estaba “en una situación de extrema vulnerabilidad”.
Aún restan incorporar a la causa otros estudios vinculados a la escena y a la lesión en la cabeza que presentaba la víctima, cuya mecánica sería compatible con un aplastamiento.
Con información de Diario Río Negro.


