El gobierno catalán da un paso atrás y volverá a cerrar centros comerciales y gimnasios y establecerá el confinamiento municipal a partir del jueves 7 y durante 10 días para intentar frenar el aumento de casos de coronavirus, mientras comienza a vacunar a profesionales sanitarios al mismo tiempo que a los ancianos en las residencias, indicó la agencia Efe.
Así lo ha explicado la consellera de Salud, Alba Vergés, en una rueda de prensa junto con el titular de Interior, Miquel Sàmper, en la que ha anunciado esta “nueva parada social y de país” para tratar de “mantener al virus a raya”, por la que también han acordado que durante los fines de semana sólo podrán abrir los comercios esenciales.
Las nuevas restricciones incluyen un confinamiento perimetral municipal cada día, con las excepciones habituales -ir a trabajar, al colegio, al médico o cuidado de personas mayores-, para lo que los policías (denominados Mossos d’Esquadra) pueden requerir una declaración de autorresponsabilidad o documento acreditativo, señaló Efe.
De esta manera, el confinamiento pasará a ser municipal durante los siete días de la semana a partir del próximo 7 de enero y hasta el 18 del mismo mes, cuando se revisarán las medidas.
El sector de restaurantes seguirá como hasta ahora -con franjas horarias para servir solo durante las comidas y desayunos-, así como la cultura -con restricciones de aforo-, mientras que las actividades deportivas y en gimnasios solo estarán autorizadas las que se hagan al aire libre.
Las escuelas abrirán como estaba previsto, el 11 de enero, aunque las actividades extraescolares quedan suspendidas, excepto las que se lleven a cabo en los centros educativos y con los mismos grupos burbuja.
Tras el retraso acumulado en la vacunación, Vergés explicó que se pasará a administrarlas cada día y que hoy se ha empezado ya a vacunar a los sanitarios, sin esperar a terminar con las residencias.


