Chile vota este domingo en una segunda vuelta presidencial marcada por una fuerte polarización política y social. El candidato de ultraderecha José Antonio Kast llega como favorito en las encuestas frente a Jeannette Jara, representante de la coalición gobernante de izquierda, en una contienda considerada histórica por ser la primera vez desde el fin de la dictadura que un postulante de extrema derecha lidera con claridad la carrera presidencial.
Kast, abogado de 59 años y líder del Partido Republicano, basa su campaña en un discurso de mano dura contra la delincuencia y la migración irregular. Promete la deportación de casi 340 mil migrantes sin papeles y un endurecimiento de las políticas de seguridad, bajo la consigna de que “el país se cae a pedazos”, una frase repetida durante toda su campaña.
El candidato ha generado fuertes controversias por su respaldo público a la dictadura de Augusto Pinochet y por su historia familiar ligada a la inmigración alemana tras la Segunda Guerra Mundial. En su tercer intento por llegar a La Moneda, logró consolidar el voto de la derecha tradicional tras quedar segundo en la primera vuelta, celebrada el 16 de noviembre.
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Su rival, Jeannette Jara, es una abogada de 51 años, exministra de Trabajo y militante comunista de perfil moderado. De origen humilde, propone aumentar el salario mínimo, fortalecer el sistema previsional y profundizar las políticas sociales. En la primera vuelta obtuvo casi el 27% de los votos, superando por poco a Kast, aunque sin lograr retener el apoyo de los sectores de centro.
La inseguridad y la migración dominaron el debate electoral, pese a que Chile sigue siendo uno de los países más seguros de América Latina. Especialistas señalan que la percepción del miedo supera ampliamente a las estadísticas reales, fenómeno vinculado al estallido social de 2019, la pandemia y un giro conservador del electorado.
A este escenario se suma el regreso del voto obligatorio, que incorporó a cerca de cinco millones de nuevos votantes, muchos de ellos con inclinaciones hacia posiciones conservadoras. El próximo presidente asumirá el 11 de marzo de 2026 y enfrentará el desafío de gobernar un país profundamente dividido.
Fuente: DW.
Foto: Imagen: Natacha Pisarenko/AP Photo/picture alliance.


