China anunció que a partir del 1 de enero de 2026 impondrá aranceles adicionales del 55% a las importaciones de carne vacuna que superen determinados cupos, una medida que impactará directamente en exportaciones provenientes de Argentina, Brasil, Uruguay, Estados Unidos y Australia, entre otros países.
Según informó el Ministerio de Comercio de China, la decisión se basa en la existencia de un “daño grave” a la industria cárnica local, provocado por el fuerte incremento de las importaciones en los últimos años. Las nuevas tarifas alcanzarán a carne fresca y congelada, con hueso y deshuesada.
De acuerdo al comunicado oficial, las importaciones de carne de vacuno crecieron de manera significativa y existe una relación directa entre ese aumento y las dificultades que atraviesan los productores chinos. Por ese motivo, Pekín resolvió aplicar medidas de salvaguardia temporales, en línea con la normativa nacional y las reglas de la Organización Mundial del Comercio (OMC).
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Medidas por tres años y con cupos anuales
Las salvaguardias estarán vigentes durante tres años, hasta el 31 de diciembre de 2028, y se aplicarán a través de cuotas anuales por país, que se incrementarán de manera gradual. El esquema es similar al utilizado recientemente por China para la carne de cerdo europea, aunque en ese caso el plazo fue de cinco años.
Desde el Ministerio de Comercio remarcaron que el objetivo de la medida es “ayudar temporalmente a la industria nacional a superar sus dificultades” y no frenar el comercio internacional. En ese sentido, aseguraron que China continuará manteniendo su mercado abierto y promoviendo la cooperación con sus socios comerciales.
La decisión pone fin a una investigación iniciada hace un año, impulsada por asociaciones ganaderas chinas, que analizó el impacto del crecimiento de las importaciones de carne vacuna sobre el mercado interno.
Fuente: DW.
Imagen: Musa C Kaseke/Xinhua/IMAGO.


