Se trata de Antonella Martelli y Lorena Cancelarich, quienes hicieron una iniciativa que ofrece descarbonización del aire para industrias, tratamiento de aguas y generación de productos de alto valor agregado para los sectores de nutrición y agroindustria.
Las investigadoras del CCT CONICET-CENPAT, fundaron Patagonia Ocean Tech (POT), Antonella Martelli y Lorena Cancelarich, una startup biotecnológica que desarrolla soluciones integrales basadas en microalgas. La iniciativa ofrece descarbonización del aire para industrias, tratamiento de aguas y generación de productos de alto valor agregado para los sectores de nutrición y agroindustria.
El proyecto cuenta con dos líneas principales: servicios de biorremediación integral y producción de bioproductos. En el primer caso, la startup implementa sistemas de captura de CO₂ y tratamiento de efluentes industriales mediante microalgas, contribuyendo a la reducción de la huella ambiental y al cumplimiento de normas ambientales.
En cuanto a los bioproductos, las microalgas cosechadas se utilizan para elaborar insumos como hidrolizados, bioestimulantes para el agro y extractos con compuestos activos para la nutrición animal. Este enfoque permite transformar residuos y pasivos ambientales en activos de valor industrial.
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La descarbonización mediante microalgas resulta más eficaz y rápida que la reforestación tradicional, ya que los ciclos productivos de estas plantas duran entre 15 y 20 días, frente a décadas que requieren los bosques. Esto multiplica por diez la cantidad de CO₂ capturado, haciendo el proceso más eficiente y sostenible.
Además, el tratamiento de aguas industriales con microalgas contribuye a la reducción de nutrientes y a la mejora de la calidad del agua, promoviendo su reutilización. Las científicas cuentan con un biobanco de microalgas nativas y comerciales del CESIMAR, que respalda ensayos y validaciones de sus procesos.
El emprendimiento combina investigación científica, innovación tecnológica y enfoque de bionegocios, promoviendo la economía circular y el desarrollo sostenible. Según Martelli y Cancelarich, la iniciativa busca que los resultados de la ciencia se traduzcan en soluciones concretas para la industria y la sociedad, con un impacto ambiental positivo.


