La revista Science presentó un estudio pionero sobre megaherbívoros, revelando que, contrariamente a las creencias establecidas, los impactos en la diversidad y abundancia de plantas no difieren significativamente entre especies nativas e introducidas.
La investigación, que analizó más de 4,000 registros a nivel mundial, destaca que los rasgos funcionales, como el tamaño y la selectividad dietética de los herbívoros, son factores clave que moldean los efectos en las comunidades vegetales.
El estudio se embarca en la fascinante pregunta de si un ecólogo extraterrestre podría distinguir entre megafauna nativa e introducida en un ecosistema basándose únicamente en sus impactos reales. Esta cuestión intriga al equipo de investigación liderado por Erick Lundgren de la Universidad de Aarhus, quien, junto al investigador del CONICET Patricio Pereyra, se sumerge en el análisis de más de 4,000 registros de respuestas de abundancia y diversidad de vegetación en todo el mundo.
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El aporte del investigador del CONICET, Patricio Pereyra, se destaca en esta investigación colaborativa que abarca diversos entornos y condiciones. Su participación desde el Centro de Investigación Aplicada y Transferencia Tecnológica en Recursos Marinos Almirante Storni (CIMAS, CONICET) refuerza la validez y amplitud de los resultados obtenidos.
La investigación se centra en la comprensión de cómo los grandes herbívoros, al consumir vegetación, dispersar semillas y crear perturbaciones, influyen en la diversidad y abundancia de plantas nativas y exóticas. Con un enfoque global, el estudio realiza un metaanálisis exhaustivo que revela datos de más de 221 trabajos, totalizando aproximadamente 4,000 registros.
Los resultados desafían las expectativas convencionales al no encontrar diferencias significativas entre los impactos de megaherbívoros introducidos y nativos. En cambio, la investigación destaca la importancia de los factores ecológicos, especialmente los rasgos funcionales de los herbívoros, como determinantes clave de los efectos en las comunidades de plantas. La relación entre el tamaño de los hocicos y la selectividad dietética revela patrones interesantes.
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Erick Lundgren subraya que, contrariamente a la creencia común, la naturaleza nativa de los megaherbívoros parece ser menos importante de lo que se pensaba. El enfoque en los rasgos funcionales, como el ancho del hocico, arroja luz sobre cómo estos factores impactan la diversidad de plantas. La investigación sugiere que las explicaciones ecológicas proporcionan una comprensión más completa y aplicable a los conflictos de conservación con la megafauna.
Los hallazgos desafían el dogma científico de que las especies nativas y no nativas se comportan de manera diferente. El estudio revela que, al menos en el caso de megaherbívoros, no hay diferencias significativas en su comportamiento. Esta conclusión va en contra de las creencias establecidas en la ciencia de las invasiones, marcando un hito en la comprensión de cómo estas especies influyen en las comunidades vegetales.
FUENTE: TÉLAM.


