Un conjunto de clínicas y sanatorios de la Patagonia anunció la suspensión de la atención por guardia a afiliados de PAMI a partir del lunes 1 de junio, en el marco de un conflicto por la falta de actualización de los aranceles que perciben por las prestaciones médicas.
La medida fue adoptada por instituciones de Chubut, Río Negro, Neuquén y La Pampa, que advierten una fuerte pérdida del valor real de los aranceles en relación con la inflación acumulada en los últimos años.
El gerente del Sanatorio Juan XXIII de General Roca y referente del sector, Andrés Sabalette, explicó que la situación se volvió insostenible. “El atraso es del 75% en relación a la inflación de los últimos dos años y medio. Solo para empatar la inflación sería necesario un ajuste de esa magnitud”, señaló.
Según indicó, pese a los espacios de diálogo con autoridades del Instituto, no se han registrado avances concretos. “Hubo reuniones, pero no logramos que el diálogo se transforme en soluciones”, afirmó.
LEE TAMBIÉN | Expo Ambiente: Merino destacó el compromiso con la política pública ambiental
Los prestadores remarcaron que, si bien mantendrán la atención de emergencias, la suspensión de consultas de guardia responde a la imposibilidad de sostener los costos actuales de funcionamiento con los valores que abona la obra social.
Sabalette advirtió además que las actualizaciones otorgadas por PAMI han quedado muy por debajo de la inflación. “En estos dos años y medio la inflación fue de casi 300%, mientras que los aranceles crecieron alrededor de 130%”, precisó.
En paralelo, los representantes del sector mantuvieron, este miércoles, un encuentro con autoridades sanitarias de las cuatro provincias, ante la preocupación de que la mayor demanda derivada de esta situación se traslade al sistema público de salud.
Al respecto, señaló “Es probable que la semana que viene tengamos a partir de esta reunión de ayer, alguna reunión con las autoridades nacionales de PAMI”.
MIRÁ TAMBIÉN | Puerto Madryn tiene más de 1.400 desocupados en la construcción
Desde las instituciones señalaron que la medida se suma a otras restricciones operativas vigentes, como cupos en prestaciones ambulatorias y dificultades para la provisión de insumos en cirugías de alta complejidad.
Finalmente, los prestadores advirtieron que continuarán reclamando una actualización progresiva de los aranceles que permita sostener la atención médica de los afiliados, al tiempo que manifestaron su disposición a retomar el diálogo con el Instituto en busca de una solución al conflicto.
Sabalette sostuvo que el sector se mantiene expectante ante posibles avances en las negociaciones y remarcó la necesidad de una solución gradual al conflicto. “Semejante desfasaje de precios no se va a resolver de un día para otro, pero sí al menos que haya un inicio de reconstrucción progresiva de los valores”, expresó.


