El violento siniestro ocurrió en el barrio Gran Neuquén Norte durante la madrugada del 1° de enero. Vecinos retuvieron al hombre, que estaba alcoholizado y agresivo, hasta la llegada de la Policía.
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Lo que debía ser una noche tranquila de Año Nuevo se transformó en una pesadilla para vecinos del barrio Gran Neuquén Norte, en la ciudad de Neuquén, cuando un conductor alcoholizado perdió el control de su camioneta, chocó contra el frente de una vivienda y provocó un choque en cadena que afectó a al menos cinco vehículos estacionados. Tras el impacto, el hombre intentó darse a la fuga y agredir a quienes intentaban detenerlo.
El hecho ocurrió durante la madrugada del miércoles 1° de enero, en la intersección de Río Gallegos y Novella. Según relataron los damnificados, la familia ya se encontraba descansando cuando el estruendo los despertó. “Nos acostamos temprano porque al día siguiente teníamos que trabajar y nos despertó el impacto y los gritos de los vecinos pidiendo que le sacaran la llave”, contó Victoria Cesetti, una de las principales afectadas.
De acuerdo con la reconstrucción del episodio, el conductor de una Renault Duster blanca circulaba por una diagonal muy transitada del barrio cuando impactó contra el auto de un vecino. A partir de allí, la violencia del golpe y las maniobras descontroladas hicieron que la camioneta terminara incrustada en el paredón con rejas del frente de una vivienda, con una de sus ruedas literalmente dentro de la estructura. A pesar de ello, el hombre continuó acelerando para intentar escapar.
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Esa actitud provocó un choque en cadena: varios autos estacionados en fila fueron empujados unos contra otros y sufrieron importantes daños. El más afectado fue un Ford Ka, que quedó prácticamente irreconocible, con roturas severas en la parte delantera y trasera. También resultaron dañados un Fiat Siena, otros vehículos particulares, un Chevrolet Onix, dos remisses y autos pertenecientes a vecinos de la cuadra.
En medio del caos, los vecinos lograron reducir al conductor, de 42 años, que se mostraba agresivo, amenazante y con claros signos de ebriedad. “No se podía parar, tenía aliento a alcohol y quería pegarnos”, aseguraron. Durante el forcejeo y el revuelo, Cesetti sufrió la fractura de un dedo, mientras crecía el temor por la posibilidad de que el hombre quedara en libertad y regresara al lugar.
La Policía arribó entre las 5:20 y las 5:30 de la mañana y trasladó al conductor a la Comisaría 18, desde donde luego habría sido derivado al hospital. La camioneta recién pudo ser retirada alrededor de las 17, unas 12 horas después del choque, debido a la falta de grúas disponibles. Finalmente quedó secuestrada frente a la dependencia policial. Los vecinos indicaron que desconocen si el responsable cuenta con seguro.
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Los daños en la vivienda afectada son de consideración. El paredón de más de dos metros de altura no colapsó por completo gracias a las rejas soldadas a las columnas, pero la estructura quedó comprometida y deberá ser parcialmente demolida y reconstruida. “Si no fuera por la reja, se venía todo abajo”, explicó la damnificada.
El episodio reavivó además un reclamo histórico del barrio por la alta circulación vehicular en la zona, utilizada como atajo para esquivar semáforos. “Cada auto que pasa me despierta. Vivimos con miedo de que vuelva a pasar algo así”, expresaron los vecinos.
Hasta el momento, ningún representante del conductor se acercó para ofrecer disculpas o hacerse cargo de los daños. La familia afectada evalúa iniciar acciones civiles, aunque advierte que el proceso es costoso y extenso. “No pedimos más que se haga cargo y al menos pida disculpas. Esto nos arruinó el Año Nuevo y nos dejó con miedo”, concluyó Cesetti.
Fuente y foto: Lm Neuquén


