En el noreste argentino, el Túnel Subfluvial Raúl Uranga atraviesa el Río Paraná y conecta directamente las ciudades de Paraná (Entre Ríos) y Santa Fe. La obra, inaugurada en 1969, se convirtió en un hito de la ingeniería avanzada en América del Sur y sigue siendo hasta hoy el único túnel submarino de la región.
El túnel tiene una extensión de 2,5 kilómetros y está compuesto por 37 tubos de hormigón armado, cada uno con un peso aproximado de 4.500 toneladas. Su construcción permitió reducir significativamente los tiempos de viaje entre las dos ciudades y facilita el transporte diario de miles de vehículos, impulsando la logística y el comercio local.
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Además de sus beneficios en movilidad, el Túnel Subfluvial Raúl Uranga generó un fuerte impacto económico y social: durante su construcción y operación se crearon numerosos empleos directos e indirectos, y contribuyó al desarrollo urbano y regional del Litoral argentino. También se convirtió en un referente técnico para futuros proyectos de túneles submarinos en la región.
Los expertos destacan que este túnel no solo optimiza la circulación y el comercio, sino que fortalece la integración entre ciudades y la planificación de infraestructura en América del Sur. Su experiencia técnica ha servido como base para la realización de nuevas obras subfluviales y de ingeniería compleja en el continente.
Fuente: Clarín.


