A casi 7.000 metros de altura, donde el oxígeno escasea y el clima pone a prueba cuerpo y mente, una joven cordobesa logró lo que parecía imposible. Luz María Santana, oriunda de La Cumbre, alcanzó un hito histórico al convertirse en la mujer más rápida en ascender y descender el Aconcagua, el pico más alto de América, con un tiempo total de 7 horas y 35 minutos.
El récord fue alcanzado el 22 de febrero de 2025, cuando completó el ascenso en 6 horas y 6 minutos y el descenso en apenas 1 hora y 29. De este modo, superó ampliamente la marca anterior y dejó su nombre grabado en la historia del montañismo, en una disciplina que exige una preparación física y mental extrema.
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Santana trabaja como porteadora, una tarea clave en las expediciones de altura que consiste en trasladar cargas pesadas entre los distintos campamentos del Aconcagua. Esa experiencia, sumada a temporadas enteras viviendo en la montaña y a una aclimatación constante, fue fundamental para alcanzar el rendimiento que la llevó al récord.
Formada como guía de montaña en Córdoba, Luz María encontró en el Aconcagua no solo un lugar de trabajo, sino también un espacio de pertenencia. Allí convive durante meses con condiciones extremas, jornadas agotadoras y la exigencia de cargar más de 20 kilos a grandes alturas, una rutina que forjó su fortaleza y confianza.
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Tras la hazaña, la joven ya proyecta nuevos desafíos y no descarta intentar bajar su propia marca en la próxima temporada. Su logro no solo representa un récord deportivo, sino también un símbolo del crecimiento del montañismo femenino argentino y del vínculo profundo entre quienes eligen la montaña como forma de vida.
Fuente: TN.


