Este domingo, 3 de noviembre de 2024, Corea del Sur, Japón y Estados Unidos realizaron maniobras aéreas conjuntas que incluyeron la participación de un bombardero nuclear B-1B estadounidense. Este ejercicio tuvo lugar apenas tres días después de que Corea del Norte lanzara un poderoso misil balístico intercontinental (ICBM), que, según expertos, podría alcanzar objetivos en territorio estadounidense.
La maniobra incluyó aviones caza surcoreanos F-15K y KF-16, así como aviones japoneses F-2, y fue diseñada para demostrar el compromiso de la alianza coreano-estadounidense en la disuasión frente a las amenazas nucleares y de misiles que representa Pionyang. El Estado Mayor Conjunto surcoreano (EMC) comunicó que «el ejercicio demuestra el compromiso de la alianza con la disuasión integral ampliada».
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Durante la operación, los aviones surcoreanos y japoneses escoltaron al bombardero estadounidense hacia un sitio al sur de la península coreana, destacando la capacidad de estos aliados para atacar objetivos simulados con rapidez y precisión. Este ejercicio es parte de una respuesta más amplia a la reciente escalada de pruebas de misiles por parte de Corea del Norte.
El último ICBM lanzado por Pionyang habría alcanzado una altitud y distancia sin precedentes, según reportes de los militares norcoreanos, surcoreanos y japoneses, que monitorizaron su trayectoria. Este lanzamiento se produce en medio de un intenso escrutinio internacional, que también está centrado en el posible envío de soldados norcoreanos a Rusia para apoyar la invasión de Ucrania.
Fuente: RFI.
Foto: AP.


