Foto: CONICET.
Tras el estreno, el biólogo del CONICET brindó precisiones inéditas sobre esta especie poco conocida y su creciente presencia en las costas del sur de Chubut.
Ante un auditorio colmado de más de 500 personas en el Centro Cultural de la Ciencia (C3), se presentó el documental “SEI, la ballena desconocida”, una producción basada en la investigación que encabeza el biólogo del CONICET Mariano Coscarella. Tras el estreno, el científico dialogó con Radio 3 y brindó precisiones inéditas sobre esta especie poco conocida y su creciente presencia en las costas del sur de Chubut.
En primer lugar, Coscarella destacó el impacto que tuvo el documental en sus distintas presentaciones. “En Comodoro Rivadavia la sala tiene capacidad para 700 personas y hubo más de 950 inscriptos; en Buenos Aires también colmamos el auditorio del C3, lo que muestra el interés que despierta esta especie”, señaló, remarcando el trabajo colectivo que sostiene la investigación desde hace varios años.
El investigador explicó que la ballena sei, considerada una especie oceánica y en peligro de extinción, hoy puede observarse con mayor frecuencia en la región. “Es una ballena que eventualmente se ve en Puerto Madryn, Playa Unión o el Golfo San Matías, pero la mayor concentración está en la zona de Comodoro Rivadavia y Rada Tilly”, afirmó, y agregó que hace apenas 15 años su presencia era esporádica.
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Coscarella subrayó que una de las particularidades de la ballena sei es su comportamiento. “Es un rorcual, morfológicamente muy distinto a la ballena franca austral, más rápido y dinámico. No es tan curiosa, pero hemos encontrado la forma de aproximarnos sin perturbarla”, explicó, al referirse a las técnicas desarrolladas junto a prestadores turísticos y organismos provinciales.
Sobre la magnitud de la población en el Golfo San Jorge, el biólogo reveló datos contundentes. “Las estimaciones nos están dando que, en el pico de la temporada, puede haber más de 2.500 ballenas sei en la zona, un número comparable al de la ballena franca en su mejor temporada”, detalló, destacando la importancia biológica y turística de este fenómeno.
Finalmente, el científico remarcó que aún quedan grandes interrogantes por resolver. “Sabemos que vienen a la costa a alimentarse, pero todavía no sabemos dónde se reproducen. Proteger lo que ocurre acá es clave, pero también necesitamos entender y cuidar las zonas de reproducción para avanzar en la conservación”, concluyó Coscarella, quien adelantó que el documental continuará su recorrido por festivales y luego llegará a plataformas digitales.


