El dispositivo, desarrollado por científicos australianos, puede operar en manglares y áreas de difícil acceso sin utilizar químicos, ofreciendo una alternativa más sostenible.
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Un equipo de investigadores de la Universidad RMIT desarrolló un innovador prototipo robótico capaz de limpiar derrames de petróleo en entornos complejos, como manglares, puertos industriales y zonas de baja profundidad donde los métodos tradicionales no logran operar con eficacia.
El dispositivo, denominado “Electronic Dolphin”, tiene un tamaño similar al de una zapatilla y fue diseñado como una herramienta complementaria para actuar con rapidez en emergencias ambientales. Su principal ventaja es que puede succionar hidrocarburos sin necesidad de utilizar productos químicos, lo que reduce el impacto sobre los ecosistemas afectados.
Según explicó el líder del proyecto, Ataur Rahman, la intención no es reemplazar a las grandes embarcaciones que participan en la limpieza de vertidos, sino ofrecer una solución ágil en áreas donde el acceso es limitado o riesgoso.
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El funcionamiento del robot se basa en un sistema de filtrado inspirado en la estructura de los erizos de mar. Este diseño le permite adquirir propiedades superhidrofóbicas —que repelen el agua— y oleofílicas —que atraen el petróleo—, logrando separar ambos fluidos de manera eficiente.
Durante las pruebas de laboratorio, el prototipo alcanzó una tasa de recuperación de aproximadamente 2 mililitros por minuto, con una pureza superior al 95%. Aunque el volumen es reducido frente a operaciones industriales, los científicos destacan su precisión y utilidad en puntos críticos.
Otro de los aspectos clave es que el material filtrante es reutilizable, lo que prolonga la vida útil del dispositivo y reduce los costos operativos. Además, su diseño evita la saturación con agua, permitiendo ciclos de trabajo más largos sin pérdida de rendimiento.
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El robot puede ser controlado de forma remota, lo que facilita su despliegue en situaciones donde el acceso humano es peligroso, como derrames recientes o zonas altamente contaminadas. También se estudia la posibilidad de utilizar múltiples unidades en simultáneo para aumentar la capacidad de respuesta.
El desarrollo de este tipo de tecnologías responde a la necesidad creciente de mitigar el impacto ambiental de los derrames de petróleo, que generan graves consecuencias en la biodiversidad y en las economías costeras.
Aunque aún se encuentra en fase experimental, el “Electronic Dolphin” representa un avance significativo en el campo de la robótica aplicada al medio ambiente, abriendo nuevas posibilidades para una gestión más eficiente y sostenible de los desastres ecológicos.
Fuente y foto: Infobae


