El rechazo a la reforma laboral impulsada por el Gobierno suma cada vez más gremios y acelera la discusión interna dentro de la CGT, que este viernes definirá los pasos a seguir. Mientras tanto, distintos sectores sindicales ya anunciaron movilizaciones y paros en la previa del tratamiento del proyecto en el Congreso.
La estrategia dialoguista que sostuvo la conducción cegetista durante enero no dio resultados y generó malestar en varios gremios. Dirigentes sindicales aseguran que no lograron compromisos concretos de los gobernadores para frenar o modificar los artículos más cuestionados del proyecto oficial.
En ese contexto, un sector de la CGT comenzó a plantear la necesidad de pasar a la acción directa. Referentes de peso, como la UOM, adelantaron que llevarán al plenario la propuesta de movilización y la posibilidad de un paro nacional, bajo la consigna de “estar en las calles” para defender los derechos laborales.
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En paralelo, gremios industriales y organizaciones sindicales definieron medidas propias. Este jueves habrá una movilización frente a la gobernación de Córdoba encabezada por la UOM y Aceiteros, en rechazo a la postura del gobernador Martín Llaryora, mientras que Rosario será otro de los puntos de protesta.
Las dos CTA, por su parte, confirmaron un paro nacional para el día en que la reforma laboral se trate en el Congreso. Desde ATE, Rodolfo Aguiar sostuvo que la huelga es “la herramienta más idónea” para enfrentar lo que califican como una reforma patronal.
Además, las 62 Organizaciones convocaron a una reunión de urgencia para fijar posición y emitir un documento conjunto. Aunque en Casa Rosada minimizan el impacto de las protestas, el clima sindical se tensa y crece la presión para que la CGT adopte una postura más confrontativa.
Fuente: Ámbito Financiero.


