Un estudio liderado por investigadores argentinos reveló que los primeros pobladores de Sudamérica priorizaron la caza de megafauna como su principal fuente de alimento, por encima de especies más pequeñas como guanacos o ciervos. La investigación fue publicada en la revista Science Advances.
Los científicos Luciano Prates, Matías Medina e Iván Pérez, del Conicet y la Universidad Nacional de La Plata, analizaron restos arqueológicos en el Cono Sur para reconstruir el menú original de los cazadores-recolectores. “Los resultados de nuestro nuevo trabajo obligan a reconsiderar la idea dominante de que los humanos fueron un actor secundario en la extinción de la megafauna”, aseguró Prates a Infobae.
El estudio se centró en 20 sitios arqueológicos del sur de Argentina y centro de Chile con evidencias claras anteriores a la extinción masiva de hace 11.600 años. En 18 de esos sitios hallaron restos de megafauna, y en 13 de ellos detectaron señales claras de manipulación humana, como cortes y fracturas.
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Pérez explicó que “hay más pruebas de la paleontología, la paleoecología y la arqueología que demuestran de manera cada vez más nítida que los humanos fueron probablemente los principales responsables de la desaparición de esas especies”. Entre ellas destacan perezosos gigantes, caballos prehistóricos y mastodontes.
Los investigadores clasificaron las especies cazadas por tamaño y calcularon su aporte calórico. “Las especies extintas ocupan los primeros lugares del ranking de presas por aporte energético”, indicó Prates. Esto explica por qué eran preferidas: ofrecían más carne y energía que las presas menores.
Solo en dos sitios sin presencia abundante de megafauna se registró un consumo predominante de guanacos o vicuñas, lo que indica que la disponibilidad del recurso determinaba la dieta. “El consumo de especies de menor tamaño solo se volvió importante después del colapso de la megafauna”, agregó Pérez.
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Este hallazgo ayuda a comprender cambios culturales y alimenticios: la desaparición de estos grandes mamíferos obligó a los humanos a adaptar sus estrategias de caza y recolección. “Antes de la extinción, los gigantes del pasado dominaron la dieta de los cazadores-recolectores”, concluyeron los científicos.
El estudio abre un nuevo debate sobre la relación entre los humanos y su impacto ambiental en la prehistoria, y refuerza la hipótesis de que la acción humana tuvo un papel central en la extinción masiva de especies en Sudamérica.
Fuente y foto: Infobae


