Lanzado en 2003, el Nokia 1100 se convirtió en un símbolo de la telefonía móvil por su durabilidad, batería de larga duración y simpleza de uso. Con más de 250 millones de unidades vendidas, aún hoy conserva un lugar de culto entre quienes valoran los teléfonos clásicos. Su éxito fue tal que superó a modelos como el Motorola RAZR, el Nokia 1110 y hasta el iPhone 6/6 Plus.
Hoy en día, este dispositivo sigue vigente en el mercado de reventa. En plataformas como eBay, su precio varía entre 25 y 100 dólares, dependiendo de su estado y si incluye la caja original o accesorios. En algunos casos, cuando el teléfono está sellado o es parte de una edición especial, puede alcanzar valores aún más altos en subastas.
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El valor actual no solo responde a la nostalgia, sino también a la búsqueda de piezas que representen la transición tecnológica de los años 2000. En ese momento, el Nokia 1100 se vendía a 100 dólares y fue pensado como una opción accesible y duradera para mercados emergentes.
Su éxito también se explica por su resistencia a golpes, gracias a su carcasa de goma, y por una batería que podía durar hasta una semana con una sola carga. Su menú intuitivo y funciones básicas —llamadas, SMS, linterna y el clásico juego Snake II— lo volvieron ideal para quienes buscaban un teléfono práctico.
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Incluso frente a modelos más modernos, el Nokia 1100 dejó una marca indeleble. Fue el primer teléfono de muchos usuarios en todo el mundo y selló una etapa en la que la funcionalidad primaba sobre la sofisticación. Su legado aún perdura entre fanáticos de la tecnología retro.
Fuente: Infobae.


