Un equipo científico logró modificar cianobacterias para capturar partículas plásticas microscópicas, depurar aguas residuales y transformarlas en nuevos materiales biodegradables.
La contaminación por microplásticos es uno de los desafíos ambientales más complejos de la actualidad debido a la capacidad de estas partículas para dispersarse en océanos, ríos y sistemas de agua dulce. Frente a este problema, investigadores de la Universidad de Missouri desarrollaron una tecnología basada en cianobacterias modificadas genéticamente que permite retirar gran parte de estos residuos del agua.
El método aprovecha una característica denominada hidrofobicidad, una propiedad compartida entre las partículas plásticas y las cianobacterias modificadas. Gracias a esta afinidad, los microorganismos se agrupan con los microplásticos, formando depósitos que pueden separarse del agua de manera eficiente.
Durante los ensayos de laboratorio, los científicos comprobaron que el sistema eliminó más del 90% de los microplásticos de poliestireno en apenas una hora. Resultados similares fueron observados con otros materiales plásticos de uso cotidiano, lo que abre la posibilidad de aplicar la técnica en distintos tipos de ambientes acuáticos.
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La investigación también mostró resultados alentadores en el tratamiento de aguas residuales. Al incorporar estas cianobacterias en muestras contaminadas, se logró una importante reducción de nitratos, amoníaco y fosfatos, compuestos que suelen estar presentes en este tipo de efluentes y que afectan la calidad del agua.
Otro aspecto destacado del proyecto es la posibilidad de reutilizar los residuos recuperados. Los investigadores consiguieron transformar la mezcla de microplásticos y biomasa en una película bioplástica con propiedades mecánicas superiores a las de algunos materiales convencionales, generando así un nuevo recurso a partir de un contaminante.
Los responsables del estudio consideran que esta tecnología podría integrarse en el futuro a plantas de tratamiento de aguas para combinar tres objetivos en un mismo proceso: retirar microplásticos, mejorar la calidad del agua y producir materiales reutilizables. Aunque aún se encuentra en fase experimental, la iniciativa representa una alternativa prometedora frente a una problemática ambiental de escala global.
Con información de WIRED.
Foto: Abbie Lankitus.


