El féretro del rey Harald V de Noruega fue trasladado este miércoles desde el Palacio Real hasta la Catedral de Oslo, en un cortejo fúnebre acompañado por la familia real noruega y representantes de otras casas reales europeas. Entre los invitados estuvieron los reyes de España, Suecia y Países Bajos.
La procesión comenzó a las 12:00, hora local, y recorrió poco más de un kilómetro hasta la catedral. El féretro, cubierto con la bandera real, fue acompañado durante los primeros minutos por 21 salvas de duelo de cañones.
Desde las 6:00, vecinos de Oslo y de otras ciudades noruegas se concentraron en distintos puntos del recorrido para despedir al monarca. Unos 1.900 militares fueron desplegados a ambos lados del itinerario, mientras miles de personas siguieron el paso del cortejo.
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El operativo de seguridad involucró a unos 3.000 policías y 3.500 militares, incluidos alrededor de 600 integrantes de la Guardia Nacional. También participaron agentes de Dinamarca y Suecia para reforzar los controles en el centro de la capital.
La despedida de Harald V había comenzado días antes en la capilla ardiente instalada en el Palacio Real. Más de 46.000 personas pasaron por el lugar desde el 1 de septiembre para rendir homenaje al monarca antes de su funeral de Estado.
Después de la ceremonia en la Catedral de Oslo, el féretro será trasladado hasta la iglesia del castillo de Akershus, donde se realizará un acto privado para familiares e invitados reales. Allí descansará en la cripta, mientras las banderas volverán a ondear en lo alto y la familia real saludará a los noruegos desde el balcón del Palacio Real, dando inicio al reinado de Haakon VIII.


